Día mundial de las personas con Síndrome de Down, 21 de Marzo de 2021
Escrito por Administrador Plataforma, sábado 20 de marzo de 2021 , 09:54 hs , en AUDICIÓN Y LENGUAJE/PEDAGOGÍA TERAPÉUTICA

     El Domingo 21 de Marzo se celebra el día mundial de las personas con Síndrome de Down, y desde el departamento de Pedagogía Terapeútica del centro nos han explicado, a través de un mural, en qué consiste esta campaña "Calcetines desparejados" lanzada desde "Down España".

El hecho de que el símbolo de la campaña sea los calcetines, es que éstos tienen la forma similar a la de los cromosomas, haciendo alusión al cromosoma adicional con el que nacen las personas con síndrome de Down.

  Durante la mañana del viernes 19 de Marzo, todo el alumnado del centro, desde los más pequeños hasta los chic@s de 6º, hicimos nuestros pares de calcetines desparejados.

 

Así quedó el pasillo de acceso al comedor, donde tod@s l@s niñ@s del centro pasan y recordaremos cada día que tenemos la SUPERCAPACIDAD de ser

TODOS DIFERENTES

 

 

   Si os animás, el día 21 de Marzo cambiemos nuestra rutina y vistamos calcetines desparejados para recordad que TODOS SOMOS DIFERENTES y compartirlo desde la web del centro y las redes sociales con el hashtag #calcetinesdesparejados .



Agregar comentario
Comentarios
  • Amanda Revilla el viernes 18 de julio de 2025, 09:54 hs

    Enseñar a utilizar los extintores en los colegios: una lección que también salva vidas

    En un colegio no todo son pizarras, dictados y recreos. También hay pasillos largos, laboratorios, cocinas escolares y aulas de informática, todos ellos susceptibles de convertirse en el origen de un conato de incendio. Enseñar a utilizar los extintores en los colegios no es un capricho burocrático ni una recomendación secundaria: es una medida vital, urgente y profundamente educativa. En los centros escolares no solo se enseña a leer y sumar; también se debe enseñar a reaccionar ante lo imprevisto, a saber actuar cuando el tiempo corre y el fuego avanza.

    La seguridad como valor pedagógico: enseñar a proteger para enseñar a vivir

    Enseñar a usar un extintor no es incompatible con enseñar a resolver ecuaciones. De hecho, forma parte del mismo compromiso educativo: preparar a los alumnos para enfrentarse al mundo real, con sus riesgos, sus desafíos y sus emergencias. Si un centro escolar se toma en serio su papel como formador integral, no puede desatender la prevención de incendios como pilar estructural de su política de seguridad.

    Porque cuando suena la alarma y las llamas comienzan a reptar por los rodapiés, no hay margen para improvisaciones. Solo la formación previa convierte el miedo en acción. Por eso, la presencia de extintores es tan importante como su conocimiento práctico. Y aquí no hablamos solo del profesorado: el alumnado, adaptando el contenido a cada franja de edad, también debe recibir instrucciones básicas de actuación, ubicación de salidas, y por supuesto, nociones sobre cómo utilizar correctamente un extintor.

    ¿Por qué los colegios deben formar a su comunidad en el uso de extintores?

    En primer lugar, porque los colegios no están exentos de riesgos: equipos eléctricos sobrecargados, cocinas mal ventiladas, materiales inflamables en almacenes o laboratorios... En segundo lugar, porque los menores —por edad y vulnerabilidad— dependen absolutamente de la reacción del adulto. Y esa reacción debe estar entrenada. No sirve el instinto si nunca se ha practicado. No basta con saber que “el extintor se apunta a la base de las llamas”. Hay que haberlo hecho. Hay que haber sentido el peso, el retroceso, la presión. Solo así se evita el bloqueo cuando de verdad importa.

    Y es aquí donde el modelo de formación cobra importancia: no vale con una charla anual ni con colgar un cartel junto al extintor. La capacitación debe ser activa, práctica, y adaptada al entorno escolar. En este punto, es indispensable hablar también de los distintos tipos de extintores y de cómo utilizarlos en cada escenario. En especial, los extintores ABC son clave en los centros educativos por su versatilidad frente a fuegos de tipo sólido, líquido o eléctrico.

    Simulacros, memoria muscular y entrenamiento emocional

    No basta con saber qué hacer. Hay que hacerlo bien y rápido. Por eso los simulacros deben formar parte del calendario escolar, como cualquier otra materia obligatoria. Solo la repetición sistemática genera esa “memoria muscular” que permite al docente actuar con precisión y sin vacilaciones ante un fuego incipiente. Pero además, la seguridad contra incendios en colegios también requiere gestión emocional: mantener la calma, proteger a los menores, coordinar una evacuación. Son competencias que no se adquieren leyendo un folleto, sino enfrentándose a entornos simulados que emulen el estrés real.

    En este sentido, los docentes deben ser formados como primeros intervinientes, pero también el personal de administración, limpieza, monitores de comedor y patio. Todos deben estar preparados. Y en la medida de lo posible, se pueden incorporar dinámicas participativas con el alumnado, para que los niños sepan identificar los extintores, reconocer los sonidos de alerta y comprender qué hacer (y qué no) en una situación de fuego.

    Para reforzar este aprendizaje continuo, recomendamos consultar recursos actualizados como el blog de extintores, donde se analizan normativas, técnicas de uso y novedades del sector, siempre con un enfoque didáctico y cercano.

    Ventajas para la institución educativa: prevenir es invertir

    Un colegio que apuesta por la prevención gana en seguridad, en reputación y en confianza. Las familias valoran, cada vez más, que un centro tenga protocolos sólidos ante emergencias. No hay mejor campaña de imagen que una comunidad escolar protegida y preparada. Pero además, los beneficios económicos no son menores: los daños materiales pueden reducirse drásticamente si hay extintores funcionales y personal entrenado. Y si la intervención es inmediata, incluso puede evitarse la intervención de bomberos o la evacuación total del edificio.

    Por otro lado, cumplir con las normativas vigentes sobre instalaciones contra incendios y formación del personal evita sanciones administrativas. Hoy, más que nunca, la seguridad es un elemento diferenciador entre centros escolares. No es casual que cada vez más proyectos de dirección incorporen programas específicos de formación en emergencias como parte de sus planes estratégicos.

    Incluir a los alumnos en la cultura de la prevención

    Adaptando el lenguaje y los contenidos, también los más pequeños pueden aprender sobre el fuego, su peligro y la forma correcta de actuar. Desde dinámicas lúdicas hasta pequeñas dramatizaciones o juegos de rol, los colegios pueden fomentar una cultura de la prevención desde edades tempranas. Saber identificar un extintor, no obstaculizarlo con mochilas, y avisar a un adulto si lo ven manipulado o dañado, son hábitos que salvan vidas. Y sí, también ellos pueden formar parte activa del cuidado del entorno escolar.

    Capacitación continua: renovar saberes, reforzar habilidades

    La seguridad no es una fotografía fija. Las normativas cambian, los equipos evolucionan y las personas se incorporan o rotan. Por eso, la formación debe ser continua y actualizada. Cada inicio de curso es una oportunidad para repasar protocolos, renovar conocimientos y ajustar procedimientos. Los programas de reciclaje son imprescindibles para no caer en la falsa seguridad de lo aprendido una vez.

    Además, ante cualquier mejora de infraestructura o adquisición de nuevos equipos, es necesario informar y formar. Un extintor mal ubicado o no reconocido por el personal puede ser tan inútil como no tenerlo. Por ello, mantener informada a toda la comunidad educativa no es una cortesía: es un deber.

    Enseñar a utilizar extintores también es enseñar a cuidar

    Un colegio que educa es un colegio que cuida. Y cuidar significa prever, formar, preparar. Enseñar a utilizar los extintores en los colegios no es solo una obligación normativa. Es una apuesta ética, una decisión valiente y una expresión del compromiso más noble del oficio educativo: proteger la vida. Porque ningún niño debería enfrentarse al humo sin que alguien sepa qué hacer. Porque ningún maestro debería temer que le falte la herramienta o el conocimiento cuando lo necesita. Porque educar, bien entendido, también apaga fuegos.

  • Manuel Carrascoso el martes 20 de enero de 2026, 10:14 hs

    Descubre las estanterías de acero inoxidable para tu restaurante

    En la hostelería profesional, cada detalle cuenta, y nada tiene tanto peso en la eficiencia de una cocina como el mobiliario que la compone. Entre ollas, sartenes, bandejas y productos perecederos, surge un elemento clave que pocas veces recibe la atención que merece: las estanterías de acero inoxidable. No son simples estructuras metálicas; son la columna vertebral que sostiene el ritmo frenético de cocinas comerciales, escolares y de restauración colectiva.

    El acero inoxidable ha dejado de ser un lujo para convertirse en un requisito esencial en cualquier cocina profesional. Su resistencia, higiene y durabilidad lo sitúan como el material predilecto para chefs y responsables de equipamiento de cocina que buscan maximizar tanto la eficiencia como la seguridad en entornos donde cada segundo cuenta y cada elemento debe rendir al máximo.

    ¿Por qué el acero inoxidable es imprescindible en cocinas profesionales?

    El acero inoxidable no es una elección estética: es una necesidad funcional. Las cocinas profesionales, desde restaurantes hasta comedores escolares, requieren mobiliario capaz de soportar condiciones extremas: humedad constante, altas temperaturas, derrames de líquidos y limpieza intensiva diaria. El acero inoxidable cumple con estas demandas de manera sobresaliente:

    • Resistencia a la corrosión: frente al vapor, salpicaduras y limpieza frecuente, mantiene su integridad y evita la oxidación.
    • Higiene superior: su superficie lisa y no porosa impide la proliferación de bacterias y facilita la desinfección, algo crucial para la seguridad alimentaria.
    • Durabilidad: soporta uso intensivo sin deformarse, lo que representa una inversión que se amortiza rápidamente.
    • Estética profesional: aporta un acabado limpio, moderno y minimalista que transmite profesionalidad a cualquier cliente o inspector.

    Incluso, a los 15% del recorrido de esta guía, es necesario mencionar que elegir la estantería de acero inoxidable correcta puede marcar la diferencia entre una cocina eficiente y otra propensa a accidentes o retrasos en el servicio.

    Tipos de estanterías de acero inoxidable y sus aplicaciones

    Existen múltiples configuraciones de estanterías, cada una pensada para optimizar un flujo de trabajo específico. Entre las más destacadas encontramos:

    • Estanterías fijas: ideales para almacenamiento de productos secos, utensilios y menaje pesado. Su estabilidad las hace indispensables en zonas de alta actividad.
    • Estanterías móviles con ruedas: permiten redistribuir el espacio de manera flexible y son perfectas para cocinas que requieren adaptabilidad constante.
    • Estanterías de pared: aprovechan el espacio vertical y facilitan el acceso rápido a los ingredientes más utilizados.
    • Estanterías modulares: combinan estantes, ganchos y soportes personalizables, adaptándose a las necesidades específicas de cada cocina.

    Al alcanzar aproximadamente el 35% del contenido, es crucial resaltar que las estanterías acero inoxidable permiten no solo almacenar sino optimizar el flujo de trabajo, garantizando que cada utensilio, ingrediente o herramienta esté al alcance justo en el momento necesario.

    Beneficios esenciales del mobiliario de acero inoxidable

    Más allá de la simple resistencia, las estanterías de acero inoxidable aportan ventajas estratégicas que impactan directamente en la operativa de la cocina:

    • Organización eficiente: un diseño inteligente permite almacenar elementos de forma accesible, reduciendo tiempos de búsqueda y aumentando la productividad.
    • Seguridad laboral: su robustez evita accidentes derivados de caídas o colapsos de estantes cargados.
    • Versatilidad: ideales tanto para cocinas profesionales de restaurantes como para comedores escolares y colectividades.
    • Sostenibilidad: al ser un material reciclable, contribuyen a prácticas de cocina más respetuosas con el medio ambiente.
    • Imagen profesional: la estética limpia y moderna refuerza la percepción de calidad y cuidado en la cocina.

    Para garantizar un funcionamiento óptimo, es recomendable integrar equipamiento hostelería complementario, como carros, mesas y soportes que armonicen con las estanterías y potencien la eficiencia de todo el espacio.

    Cómo elegir la estantería de acero inoxidable perfecta

    Seleccionar la estantería adecuada requiere un análisis detallado de varios factores:

    Calidad del material

    No todos los aceros son iguales. Lo óptimo es elegir acero inoxidable tipo 304, reconocido por su resistencia a la corrosión y su durabilidad frente a un uso intensivo. Evita materiales de menor calidad que puedan oxidarse o deteriorarse con rapidez.

    Diseño y funcionalidad

    La estantería debe adaptarse al espacio y al flujo de trabajo de la cocina. Considera altura, número de estantes, capacidad de carga y, si es necesario, movilidad. Las opciones con ruedas o modulares aportan flexibilidad estratégica.

    Personalización

    Cada cocina tiene sus particularidades. La posibilidad de añadir estantes adicionales, ganchos o soportes específicos incrementa la eficiencia del espacio y permite organizar los elementos según la frecuencia de uso.

    Mantenimiento de estanterías de acero inoxidable

    El mantenimiento es sencillo, pero fundamental para prolongar la vida útil:

    • Limpieza diaria: con paño suave y jabón neutro, evitando productos abrasivos que puedan rayar la superficie.
    • Prevención de manchas y corrosión: secar tras la limpieza y retirar restos de alimentos o químicos.
    • Inspección periódica: detectar signos de desgaste o daño permite intervenciones tempranas, evitando problemas mayores.

    La importancia estratégica del mobiliario de acero inoxidable

    Hoy más que nunca, las cocinas profesionales y escolares necesitan mobiliario que garantice seguridad, higiene y eficiencia. Las estanterías de acero inoxidable no son un lujo, son una inversión en el corazón operativo de cualquier restaurante o centro de restauración colectiva. Su resistencia, facilidad de limpieza y adaptabilidad convierten a estas estanterías en un aliado imprescindible para garantizar que cada servicio se desarrolle sin contratiempos y con la máxima calidad.

    Además, invertir en estanterías de alta calidad repercute directamente en la seguridad alimentaria y en la prevención de accidentes laborales, asegurando un entorno protegido tanto para el personal como para los usuarios de los servicios de restauración.

    Un aliado silencioso pero decisivo

    Las estanterías de acero inoxidable representan mucho más que un elemento de almacenamiento. Son el soporte invisible de la creatividad y eficiencia culinaria, contribuyendo al orden, la seguridad y la estética de cualquier cocina profesional. Invertir en estanterías robustas y de alta calidad garantiza que cada espacio de trabajo esté optimizado, que cada plato se prepare con eficacia y que cada operación sea segura y fluida.

    Cuando pienses en equipar tu cocina, recuerda que el éxito no solo se mide por la calidad de tus platos, sino por la solidez de tu infraestructura. Las estanterías de acero inoxidable son ese pilar invisible que sostiene cada servicio, cada preparación y cada momento de excelencia en la hostelería moderna.

Calendario
enero 2026
lumamijuvido
   1234
567891011
12131415161718
19202122232425
262728293031 
 
Categoría
 
Archivo
 
Últimos comentarios
 
Etiquetas